La película Most vagy soha! («¡Ahora o nunca!»), estrenada en marzo de 2024 para recrear la revolución húngara de 1848, vuelve al centro del debate por el destino de sus ayudas públicas. La Administración Nacional de Impuestos y Aduanas, conocida como NAV, confirmó a Telex que el 24 de septiembre de 2026 ordenó una investigación por sospecha de fraude presupuestario en relación con la utilización de los fondos concedidos a la producción. La apertura de una investigación no acredita un delito ni establece la responsabilidad penal de Philip Rákay o de ningún otro integrante del equipo.
La historia que llevó a Petőfi al cine
La cinta, dirigida por Balázs Lóth y escrita por Márk Kis-Szabó, Vajk Szente y Philip Rákay, sigue a Sándor Petőfi y a los jóvenes revolucionarios durante el 15 de marzo de 1848. En la sinopsis del Instituto Nacional del Cine (NFI), las autoridades austríacas envían a un agente secreto para detener el levantamiento. Ese recurso, junto con otros elementos de aventura y acción, pertenece a la ficción cinematográfica: el filme no debe leerse como una reconstrucción documental de cada episodio histórico.
El poeta aparece interpretado por Nándor Berettyán; Sára Mosolygó encarna a Júlia Szendrey y Balázs Koltai-Nagy a Mór Jókai. La película llegó a los cines el 14 de marzo de 2024 y dura 135 minutos. Sus escenarios de calles del Pest de 1848 se levantaron en la base de producción de Fót, con la previsión de que la instalación pasara al NFI y pudiera servir a otros rodajes.

De dónde salió el dinero
En enero de 2022, el NFI anunció una ayuda de producción de 4.500 millones de forintos (unos 12,25 millones de euros). El instituto aclaró expresamente que 2.000 millones de forintos de ese monto (unos 5,44 millones de euros) procedían de una decisión gubernamental especial vinculada al bicentenario del nacimiento de Petőfi. Es una parte de los 4.500 millones, no una cantidad que deba añadirse a ellos.
Posteriormente se concedieron otros 200 millones de forintos (unos 544.000 euros), según la información de Telex. La ayuda directa de producción comunicada en esas dos etapas asciende así a 4.700 millones de forintos, aproximadamente 12,79 millones de euros. Distintas estimaciones periodísticas incluyen además mecanismos de apoyo indirecto al cine o promoción en sus cálculos de coste público, pero esas partidas deben identificarse por separado y no presentarse como si fueran la misma subvención.
La escala de la producción fue considerable. El material de presentación del NFI habla de miles de figurantes y trajes, una ciudad decorado de hectárea y media, efectos digitales y música orquestal. La existencia de esos gastos de producción no resuelve, por sí misma, si cada pago se justificó conforme a las condiciones de las ayudas: ese es precisamente el tipo de cuestión que una investigación puede examinar.

Qué se investiga y qué falta por conocer
La confirmación de la NAV publicada el 28 de septiembre identifica la sospecha general de fraude presupuestario y la fecha de inicio del procedimiento, pero no detalla públicamente qué facturas, contratos o partidas concretas están cuestionados. Tampoco atribuye en esa comunicación la condición de sospechoso a Rákay. Conviene distinguir el hecho comprobado, la existencia de la investigación, de cualquier imputación personal que todavía no conste en una comunicación oficial.
Las preguntas para la siguiente etapa son verificables: qué porción de la ayuda se desembolsó y justificó, qué documentos revisa la NAV, quién es titular de los decorados de Fót, si hay personas formalmente investigadas y qué respuesta dan la productora y el NFI. Una película sobre una fecha central de la identidad húngara merece un examen riguroso de sus cuentas sin anticipar el resultado de la justicia.
Nota sobre las cifras: Equivalencias orientativas calculadas con 1 euro = 367,38 forintos, cotización del 28 de septiembre de 2026 del Banco Nacional de Hungría. No expresan el valor histórico del dinero en la fecha de cada desembolso.