Hungría consiguió este lunes una de sus victorias más importantes de la actual UEFA Nations League al derrotar 2-1 a Ucrania en Trnava, Eslovaquia. El triunfo coloca a la selección de Marco Rossi en el segundo puesto del Grupo B2, a solo un punto de Irlanda del Norte, cuando restan dos jornadas para terminar la fase de grupos.
El partido se decidió en una segunda mitad mucho más intensa que la primera. Milán Tóth abrió el marcador para Hungría en el minuto 52 con su primer gol con la selección absoluta. Ucrania consiguió igualar en el 83 mediante Roman Yaremchuk, pero la reacción húngara fue inmediata: apenas dos minutos después, Márk Csinger marcó el 2-1 definitivo, también su primer tanto con la selección nacional.

La victoria tuvo además un significado especial porque Ucrania había ganado 1-0 en Budapest en la primera jornada del grupo. Hungría devolvió así el golpe en un encuentro disputado en el Anton Malatinský Stadion de Trnava, utilizado por Ucrania como sede para este partido.
Un triunfo sufrido hasta el final
Hungría no tuvo un partido cómodo. Ucrania generó peligro desde los primeros minutos y obligó a la defensa húngara y al guardameta Balázs Tóth a intervenir en varias ocasiones. Marco Rossi reconoció después del encuentro que su equipo sufrió ante el poder físico del rival y calificó el resultado como una victoria muy importante, aunque admitió que esta vez la fortuna también estuvo del lado húngaro.

Tras el descanso, Hungría encontró más espacios. El gol de Milán Tóth cambió el desarrollo del encuentro y obligó a Ucrania a asumir todavía más riesgos. Cuando Yaremchuk empató de cabeza a siete minutos del final, parecía que el partido se encaminaba hacia un reparto de puntos. Sin embargo, Csinger respondió prácticamente de inmediato y devolvió la ventaja a Hungría.
Los últimos minutos fueron de fuerte presión ucraniana. Balázs Tóth realizó una intervención decisiva con el pie y la defensa consiguió conservar el resultado hasta el pitido final.

Los dos partidos que quedan
El calendario húngaro reserva dos encuentros decisivos:
14 de noviembre: Georgia–Hungría, en Tiflis, a las 18:00 horas.
17 de noviembre: Hungría–Irlanda del Norte, en Budapest.
El segundo de esos encuentros podría convertirse, dependiendo del resultado en Georgia y del Irlanda del Norte–Ucrania del 14 de noviembre, en una auténtica final por el primer puesto del grupo.
¿Qué significa terminar primero?
Hungría compite actualmente en la Liga B. El ganador de cada grupo asciende directamente a la Liga A para la siguiente edición de la Nations League. El segundo clasificado no queda eliminado de toda posibilidad de ascenso: disputa en marzo de 2027 un play-off de promoción y permanencia contra un tercer clasificado de la Liga A.
Por eso, los tres puntos obtenidos en Trnava tienen un valor que va mucho más allá de una victoria aislada. Hungría pasó de estar en una situación comprometida después de perder el primer partido ante Ucrania a llegar a las dos últimas jornadas con opciones reales de conquistar el grupo.

Dos goles que también miran al futuro
Otro elemento significativo de la noche fue la identidad de los goleadores. Tanto Milán Tóth como Márk Csinger marcaron por primera vez con la selección absoluta. En un equipo en el que Dominik Szoboszlai, Willi Orbán y András Schäfer concentran buena parte de la experiencia internacional, la aparición de nuevos protagonistas ofrece a Marco Rossi alternativas importantes para el futuro inmediato.
La Nations League volverá ahora a detenerse durante algo más de un mes. Cuando Hungría regrese al campo en noviembre, ya no estará jugando simplemente por mejorar su posición: tendrá delante la posibilidad concreta de recuperar un lugar entre las selecciones de la Liga A.