El Gobierno de Péter Magyar apuesta por ampliar considerablemente la producción de energía eólica para reducir la dependencia exterior y abaratar la electricidad para las empresas. El cambio rompe con la política de los últimos años, dominada por la expansión solar, pero mantiene un papel fundamental para la central nuclear de Paks. La grave sequía del verano ha demostrado, además, que la seguridad energética húngara enfrenta desafíos que van más allá de la procedencia de los combustibles.
Una transición que no llegará de un día para otro
El secretario de Estado de Energía, András Totth, explicó el 8 de octubre que uno de los grandes objetivos del Gobierno es reducir los elevados costes de electricidad que soportan las empresas húngaras.
Según Reuters, Hungría pretende alcanzar una capacidad eólica de 4 gigavatios (GW) en 2030 y superar los 6 GW en 2040. El primer paso es una licitación de 700 megavatios (MW), anunciada en agosto.
Las metas suponen multiplicar por más de diez la capacidad eólica existente al comienzo del programa. Sin embargo, se trata de objetivos de desarrollo, no de instalaciones ya construidas ni de electricidad disponible inmediatamente.
El nuevo impulso supone un cambio respecto de los gobiernos de Viktor Orbán, que dieron prioridad a la energía solar. Hungría dispone ya de una capacidad solar cercana a los 9 GW, según los datos citados por Reuters.
Dónde y cómo se instalarían los aerogeneradores
El programa presentado por el Gobierno el 25 de agosto contempla proyectos de una capacidad mínima de 15 MW y facilita los procedimientos administrativos en determinadas regiones.
En total se han identificado 25 distritos con condiciones de tramitación simplificadas, entre ellos los de Győr, Sopron, Szombathely y Zalaegerszeg.
En estas zonas, los plazos administrativos previstos se reducen a 30 días para determinados permisos ambientales y a 20 días para las autorizaciones de construcción.
La selección de los territorios tiene en cuenta las posibilidades de conexión a la red eléctrica, las condiciones naturales, la protección del paisaje y las restricciones militares.
Las facilidades administrativas no significan que puedan instalarse aerogeneradores en cualquier terreno. Quedan excluidos de estas simplificaciones los espacios Natura 2000, otras áreas naturales protegidas y los lugares especialmente sensibles para determinadas especies de aves y murciélagos.
El Gobierno también contempla inversiones en almacenamiento energético, modernización de redes, contadores inteligentes y sistemas de gestión del consumo.
La sequía puso a prueba la central nuclear de Paks
Uno de los acontecimientos que ha acelerado el debate energético fue la grave sequía del verano de 2026.
El descenso extraordinario del nivel del Danubio comprometió la disponibilidad de agua necesaria para refrigerar la central nuclear de Paks, responsable de una parte fundamental de la producción eléctrica húngara.
Durante agosto, la planta tuvo que reducir considerablemente su funcionamiento y llegó a operar con una fracción de su capacidad habitual. La recuperación parcial del nivel del río permitió posteriormente comenzar a restablecer la generación.
András Totth reconoció que hubo jornadas en las que las importaciones de electricidad resultaron decisivas para mantener el suministro nacional.
La experiencia mostró que la seguridad energética no depende únicamente de disponer de centrales dentro del territorio nacional. También está condicionada por el clima, el agua, las conexiones internacionales y la capacidad de la red para responder a situaciones excepcionales.
Paks continuará siendo una pieza fundamental
Pese al impulso de las renovables, el Gobierno no pretende prescindir de la energía nuclear.
Totth considera prioritaria la prolongación de la vida útil de la central existente de Paks, cuya potencia ronda los 2 GW. Según el secretario de Estado, esta medida constituye una de las opciones convencionales más económicas para garantizar capacidad de generación en los próximos años.
La apuesta por la energía eólica tampoco elimina la necesidad de generación estable, almacenamiento o conexiones con otros sistemas eléctricos. El viento es un recurso variable y su aprovechamiento depende de las condiciones meteorológicas.
La combinación de energía solar, eólica y nuclear podría diversificar la generación, aunque la sequía también obliga a examinar la vulnerabilidad de las instalaciones que dependen del agua del Danubio.
Menos importaciones, pero una dependencia todavía importante
Según Reuters, Hungría importa más del 80 % de sus necesidades de combustibles energéticos, incluidos petróleo, gas natural y combustible nuclear.
Esta dependencia representa una vulnerabilidad económica y geopolítica, especialmente ante las fluctuaciones de los precios internacionales y las tensiones con los países proveedores.
Aumentar la generación eléctrica nacional podría reducir determinadas importaciones de electricidad y mejorar la competitividad de las empresas.
Sin embargo, producir más electricidad renovable no implica eliminar automáticamente las importaciones de gas para calefacción e industria, petróleo para el transporte o combustible para las centrales nucleares.
Son mercados relacionados, pero no idénticos.
Quién paga y quién se beneficia
El programa contempla financiación parcial mediante recursos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, además de inversiones de los promotores.
Las condiciones anunciadas permiten valorar favorablemente los proyectos que ofrezcan a determinadas entidades estatales o municipios una opción de adquisición de hasta el 30 % de las participaciones de las sociedades promotoras.
Las administraciones locales también podrían recibir pagos vinculados a las instalaciones y su producción.
Estas posibilidades abren preguntas sobre los beneficios que obtendrán las comunidades donde se instalen los parques eólicos, los costes de conexión y la repercusión final sobre los consumidores.
El verdadero alcance del cambio se medirá por las inversiones ejecutadas, los aerogeneradores efectivamente conectados y la evolución de los precios.
Hungría ha anunciado un nuevo rumbo energético. Convertirlo en mayor autonomía, suministro estable y electricidad competitiva será una tarea de varios años.
Fuentes: Reuters, 8 de octubre de 2026; Gobierno de Hungría; Reuters, 10 de agosto de 2026.
Imagen destacada: ilustración alegórica de la transición energética, generada con IA / Hungría Hoy. No representa una instalación concreta.