El Gobierno húngaro anunció el 25 de septiembre una reorganización de la protección de edificios oficiales y representaciones diplomáticas. Según su plan, los militares asumirán desde noviembre la vigilancia de estas últimas sin participación policial, mientras 219 agentes podrán dedicarse a otras tareas, principalmente en las calles de Budapest.
Qué cambiará en la protección de las sedes
Hasta ahora, la Policía de Reserva (Készenléti Rendőrség) se ha encargado de custodiar los edificios estatales considerados protegidos. El Ejecutivo plantea que, en parte de esos inmuebles, la Policía vigile las entradas con apoyo del Ejército. Para las representaciones diplomáticas, el anuncio gubernamental prevé que las Fuerzas Armadas asuman la vigilancia y protección desde noviembre sin colaboración policial.
El comunicado no publica una lista de las sedes diplomáticas afectadas ni precisa el día de noviembre en que comenzará el nuevo régimen. Tampoco describe el dispositivo que desplegará el Ejército. Se trata de un cambio anunciado para el futuro, no de una transferencia ya completada.

Los edificios que seguirán bajo vigilancia policial
La medida no altera la seguridad del Palacio Sándor, sede de la Presidencia; el Parlamento; la Oficina de la Asamblea Nacional; los ministerios del Interior, Finanzas y Defensa; ni la Oficina Nacional de Recuperación y Protección del Patrimonio. Según el Gobierno, la Policía de Reserva continuará prestando el servicio de seguridad en esos edificios.
Con la reorganización del resto de los inmuebles protegidos, 219 policías podrían recibir nuevas funciones. El Gobierno afirma que reforzarían principalmente la seguridad en espacios públicos de la capital. La cifra expresa una capacidad prevista de reasignación; aún no equivale a 219 agentes efectivamente desplegados en la calle.
Alcance y próximos pasos
La decisión afecta a quién vigila las instalaciones protegidas por el Estado húngaro. No es un nombramiento diplomático ni modifica por sí misma la dirección de las embajadas de Hungría. El Ejecutivo justifica el cambio por la intención de reducir tareas duplicadas entre cuerpos de seguridad y liberar personal policial para el servicio público.
Quedan por conocer el texto normativo, el calendario operativo y la relación exacta de edificios diplomáticos incluidos. Esos documentos permitirán medir el alcance real de la reforma y comprobar cómo se coordinarán Ejército y Policía ante incidentes.
Fuente: comunicado del Gobierno de Hungría del 25 de septiembre de 2026
Pingback: Hungría al día | 27 de septiembre de 2026 - Hungría Hoy
Los comentarios están cerrados.