El Gobierno húngaro anunció el 25 de septiembre que separará las funciones farmacéuticas y de salud pública concentradas desde 2023 en el Centro Nacional de Salud Pública y Farmacia (NNGYK). El plan contempla dos organismos nacionales independientes, pero el cambio todavía debe concretarse en las normas de organización y en un calendario de aplicación.
Dos organismos en lugar de uno
El actual NNGYK conservaría las competencias de salud pública y pasaría a llamarse Instituto Nacional de Salud Pública (Országos Népegészségügyi Intézet, ONI). La autoridad farmacéutica quedaría en manos de un nuevo Instituto Nacional de Farmacia (Országos Gyógyszerészeti Intézet, OGYI), según la comunicación gubernamental.
La decisión revierte la integración de 2023, cuando el anterior instituto de farmacia y nutrición se incorporó al centro de salud pública. Desde entonces el NNGYK reúne, entre otras funciones, la vigilancia epidemiológica, los programas preventivos y la supervisión de medicamentos y farmacias.
Qué funciones tendría cada institución
El Gobierno quiere que el ONI coordine las medidas de salud pública y aporte análisis para la elaboración de políticas. Entre los ámbitos mencionados figuran la prevención del tabaquismo y el consumo de drogas y alcohol, la alimentación saludable, la actividad física, los cribados y la vacunación. El objetivo de elevar la esperanza de vida a 80 años en una década es una meta gubernamental, no una consecuencia demostrada de esta reorganización.
El futuro OGYI asumiría las tareas de autoridad farmacéutica. El Ejecutivo sostiene que una estructura especializada permitirá reforzar las evaluaciones técnicas, los procedimientos regulatorios y la participación de Hungría en la red europea de agencias de medicamentos. No se han divulgado aún sus responsables ni el detalle de las competencias que se transferirán.
Personal y coste previstos
La reorganización prevé 186 nuevos puestos de trabajo entre las dos instituciones, con una necesidad presupuestaria de 3.400 millones de forintos anuales a partir de 2027, según las cifras comunicadas por el Gobierno. No se ha especificado cómo se repartirán esas plazas ni si implicarán traslados del personal actual.
Para pacientes, farmacias y compañías farmacéuticas, el punto inmediato es práctico: hasta que se publique la regulación de la transición, el NNGYK sigue presentándose oficialmente como la autoridad responsable de las funciones farmacéuticas. Habrá que confirmar la fecha de entrada en vigor y los canales de tramitación antes de anunciar cambios en permisos, registros o consultas.
Fuente: comunicado del Gobierno de Hungría del 25 de septiembre de 2026; véase el apartado sobre la separación de las funciones de salud pública y farmacia.
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