Una orquesta puede interpretar la misma partitura bajo distintos directores y ofrecer experiencias diferentes. El Concurso Internacional de Dirección de Orquesta Solti permite observar ese trabajo mientras ocurre: cómo se indica una entrada, se escucha un desequilibrio o se transmite una intención musical. Para el público hispanohablante hay, además, un vínculo cercano en la lista de participantes pues hay presente talento de Colombia, México y Argentina.
La competición organizada por Müpa se desarrolla del 1 al 10 de octubre de 2026 y está dirigida a músicos de entre 18 y 35 años. Recupera la tradición del concurso internacional que la televisión húngara organizó en 1974. Sus etapas reúnen a los jóvenes en el Centro Kodály de Pécs, la Academia de Música Liszt y Müpa Budapest, con distintas orquestas colaboradoras.
Colombia, México y Argentina en la lista de participantes
La lista oficial incluye al colombiano Sebastián Almánzar, nacido en 1994. Su trayectoria pasa por la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena y por la Orquesta de la Ópera Nacional de Montpellier, donde figura como director asistente hasta 2027.
También participa Célia Nashely Cano, presentada por la organización como representante de Francia y México. Nacida en 1997, estudia dirección orquestal en Zúrich. Su biografía oficial destaca el Premio de la Orquesta de Cámara de Ginebra obtenido en 2024.
El argentino Fernando Gaggini, nacido en 1992, aparece como ganador del Concurso Internacional de Dirección Khachaturian, donde también obtuvo el premio del público. Su formación ha pasado por Buenos Aires, Cincinnati, Múnich y Boston. Son trayectorias internacionales que conectan la escena latinoamericana con los circuitos musicales europeos.
Estos nombres pertenecen a la relación de concursantes. Su inclusión no significa que todos hayan avanzado a las semifinales o que alguno tenga asegurada una plaza en la final. Las clasificaciones deben consultarse en las comunicaciones oficiales de cada ronda.
Una semifinal abierta al público
Las semifinales están programadas para el 5 y el 6 de octubre en la Gran Sala de la Academia Liszt, con la Orquesta Sinfónica de la Radio Húngara. La organización prevé diez concursantes en esa fase y entrada gratuita con inscripción anticipada, sujeta a la disponibilidad que indique el sistema de reservas.

El programa combina arias de Mozart y Puccini con música contemporánea. Incluye obras creadas para la ocasión por Judit Varga y Levente Gyöngyösi. Es una oportunidad para escuchar repertorio familiar y composiciones actuales, y para ver cómo los jóvenes afrontan tareas determinadas por sorteo.
El 5 de octubre las sesiones se anuncian de 16:00 a 18:40 y de 19:45 a 21:30. El 6, de 16:00 a 18:40 y de 19:45 a 23:00, incluido el anuncio de resultados. Todos los horarios corresponden a Hungría. La página oficial ofrece el enlace de registro y el acceso a la información sobre seguimiento en línea.
Qué viene después
La final se celebrará el 9 de octubre en la Sala Nacional de Conciertos Béla Bartók de Müpa, con la Orquesta Filarmónica Nacional Húngara. Cuatro finalistas deberán dirigir dos obras cada uno. El repertorio reúne a compositores internacionales y húngaros, entre ellos Liszt, Dohnányi, Kodály y Bartók.
El 10 de octubre tendrá lugar la gala y se anunciarán el ganador, el premio del público y los reconocimientos especiales. La página de Müpa enlaza las entradas y las opciones de seguimiento. Para quien lee desde América Latina, consultar la transmisión y convertir el horario local permite acompañar el concurso sin estar en Budapest.
Por qué el concurso lleva el nombre de Solti
Sir Georg Solti, llamado Solti György en húngaro, nació en Budapest en 1912. La Fundación Solti de Estados Unidos recuerda su formación en la Academia Liszt con maestros como Béla Bartók, Zoltán Kodály y Leo Weiner. Antes de la Segunda Guerra Mundial se refugió en Suiza y ganó en 1942 el concurso internacional de piano de Ginebra.

Su carrera posterior lo llevó a grandes teatros de ópera y a la dirección de la Sinfónica de Chicago, que ejerció durante 22 años. Sus grabaciones y su trabajo con orquestas hicieron de él una figura internacional. Esa biografía permite relacionar la formación musical húngara con una vida artística desarrollada más allá del país.
Qué mirar aunque uno no sea especialista
No hace falta conocer cada indicación de la partitura para disfrutar de una competición de dirección. Puede observarse cómo responde la orquesta a un gesto, cómo cambia el carácter de una frase y cómo el director acompaña a un cantante. La batuta es visible, pero escuchar y comunicarse resulta igual de importante.
El atractivo de esta cita está en descubrir músicos antes de que sus nombres se vuelvan habituales en las grandes temporadas. Para el lector de Hungría Hoy, ofrece además una ocasión de encuentro entre la tradición húngara y nuevas trayectorias latinoamericanas.