Balázs Hankó y Miklós Seszták, dos exministros de los gobiernos de Viktor Orbán, son los primeros antiguos integrantes de sus gabinetes investigados directamente por presuntos delitos relacionados con el manejo de fondos públicos y la aceptación de sobornos tras el cambio de gobierno. El Parlamento suspendió su inmunidad el 28 de septiembre de 2026 y ambos fueron detenidos ese día en expedientes distintos. Están formalmente bajo sospecha, pero todavía no han sido condenados ni debe confundirse esa situación con una acusación presentada ante un tribunal.
Las ayudas culturales investigadas
En el expediente de Balázs Hankó, exministro de Cultura e Innovación, la fiscalía investiga el uso de recursos del Fondo Cultural Nacional (NKA). Según el resumen de Telex de las sospechas de la fiscalía, entre septiembre de 2025 y marzo de 2026 un órgano temporal habría aprobado 1.079 asignaciones ajenas a los fines previstos por la ley, con un presunto perjuicio de 17.300 millones de forintos, unos 47,1 millones de euros. Esa cifra corresponde a un daño alegado por los investigadores, no a dinero cuya apropiación personal por Hankó esté probada.
La Fiscalía de Bács-Kiskun confirmó el 29 de septiembre que, tras su detención, Hankó fue interrogado formalmente como sospechoso de administración desleal con perjuicio especialmente grave, presuntamente cometida en organización criminal. Según los investigadores, él y otras personas habrían organizado el reparto de las ayudas con criterios políticos y de cobertura de circunscripciones electorales, desplazando de hecho al órgano que debía decidir sobre las solicitudes. Hankó recurrió tanto su detención como la imputación. Se trata de sospechas sometidas a investigación, no de hechos probados por un tribunal.
El expediente Volánbusz
Seszták, ministro de Desarrollo Nacional entre 2014 y 2018, afronta sospechas de aceptación de sobornos relacionadas con empresas y contratos de la órbita de Volánbusz. La fiscalía ya había informado en septiembre de una investigación sobre pagos de cientos de millones y, en algunos casos, miles de millones de forintos. La información difundida al solicitar su inmunidad habla de un monto cercano a 12.600 millones de forintos, alrededor de 34,3 millones de euros, atribuido como hipótesis de la investigación. Las cantidades y el papel de cada persona exigen contraste con el escrito fiscal de su caso, no deben mezclarse con el expediente cultural.
Según Telex, que citó a su abogado, Seszták acudió a la Fiscalía Central de Investigación y allí fue puesto bajo custodia. La presidenta de la nueva Oficina Nacional de Recuperación y Protección de Bienes (NVVH), Anna Róza Unger, precisó que fue ese organismo el que ordenó su detención y asumió su interrogatorio como sospechoso.
El 30 de septiembre, el Tribunal Central de Distrito de Buda ordenó la prisión preventiva de Miklós Seszták durante 30 días. La decisión fue recurrida por la defensa y todavía no es firme. El exministro niega haber aceptado sobornos y se considera inocente. La medida cautelar no equivale a una condena.
Por qué importa la inmunidad
En un sistema parlamentario, la inmunidad protege la función representativa frente a procedimientos arbitrarios. Su retirada no declara culpable al diputado: levanta un obstáculo procesal para que la causa siga su curso. En este caso también importa la transparencia sobre el reparto de ayudas culturales y sobre la contratación pública del transporte, dos ámbitos financiados con recursos de los contribuyentes.
En el caso de Balázs Hankó, la Fiscalía de Bács-Kiskun solicitó el 30 de septiembre su prisión preventiva y la de otro sospechoso. El juez de instrucción del Tribunal de Distrito de Kecskemét decidirá el 1 de octubre. Hankó fue interrogado durante unas cinco horas y rechazó las sospechas en una declaración escrita. Hasta esa decisión judicial permanece bajo custodia, situación que no debe confundirse con prisión preventiva ni con una condena. Ambos exministros conservan la presunción de inocencia.
Nota sobre las cifras: Equivalencias orientativas calculadas con 1 euro = 367,38 forintos, cotización del 28 de septiembre de 2026 del Banco Nacional de Hungría. No expresan el valor histórico del dinero en la fecha de cada desembolso.